Tipos de Piel

Los tipos de piel más comunes son:

Piel seca

Características:

  • Piel de aspecto opaco y rugoso
  • Piel con tendencia a pelar
  • Piel con falta o escasez de grasa
  • Tiende a arrugarse más fácilmente

Su carácter definitorio es la falta o escasez de grasa. Cuando las glándulas sebáceas secretan grasa en poca cantidad, la capa protectora de la piel de grasa y sudor es muy fina, afectando a la capa córnea. Las células cutáneas no se hallan suficientemente unidas, formándose huecos microscópicos entre sí, a través de los cuales la piel pierde agua, y los agentes externos nocivos pueden penetrarla sin encontrar barreras. Si la piel se reseca rápidamente, pueden formarse arrugas prematuras con mayor facilidad.

El sol, el aire y la contaminación contribuyen a que se agraven estos efectos. La piel seca, es la que más cuidados necesita. Por la mañana sería preciso tratar esta piel con una crema hidratante así como una crema nutritiva por la noche.

Piel sensible

Características:

  • Esta piel es delicada
  • Ligeramente seca
  • Se irrita fácilmente
  • Propensa a reacciones alérgicas por cosméticos, perfumes o detergentes

Se caracteriza por una tez de poro pequeño, suave, terso y tiende a ser seca. Presenta una limitada producción de grasa, es por naturaleza muy delgada y presenta un bajo grado de pigmentación. La predisposición para tener este tipo de piel es hereditaria, aunque también puede verse favorecida por factores ambientales. Si durante años una piel seca sufre las inclemencias del frío, el viento, el sol, la contaminación y no recibe los cuidados adecuados, puede convertirse en una piel sensible. Prurito, sensación de tirantez y manchas rojas son indicios de ello. En algunos casos es el exceso de cuidado el que provoca sensibilidad en la piel.

Los cambios atmosféricos y climáticos y los cosméticos no apropiados pueden causar irritación, dejando la piel rojiza y a veces con visibles vasos sanguíneos.

Piel mixta

Características:

  • Piel grasa y seca en distintas zonas
  • Piel grasa en la zona "T" de la cara
  • Piel seca en el resto de la cara

La piel tiene distintas propiedades en las diferentes zonas del cuerpo. Ello depende de las influencias a las que se ve sometida y de las funciones principales de la piel de cada región.

En la cara la piel presenta diferentes características en las distintas áreas. A grandes rasgos, esto significa que en el centro de la cara predomina un tipo de piel graso, mientras que el resto suele ser seco. La parte más grasa del centro de la cara abarca desde la barbilla, pasando por la nariz hasta la frente, donde se extiende por encima de las cejas en forma de T, por esta razón también se conoce esta región como la zona T.

La piel mixta cambia a lo largo de la vida, pero también influyen en ello los factores de las diferentes estaciones, en invierno la piel mixta tiende a la sequedad, al igual que el resto de tipos de piel. En cambio en verano las glándulas sebáceas secretan más grasa. Una piel mixta de estas características es ideal. Así las zonas laterales expuestas en menor medida a los efectos del viento, la lluvia, el sol, el frio o el calor presentan menos glándulas sebáceas porque no necesitan protegerse de forma tan intensa. Por el contrario la zona central de la cara sí precisa de una buena protección, razón por la que las glándulas sebáceas se encuentran aquí en gran número en el tejido conjuntivo. Estas producen el sebo cutáneo, que recubre la piel de una película protectora, de forma que pueda hacer frente al viento y las inclemencias del tiempo sin resultar dañada.

Es común que en este tipo de pieles exista una zona seca y otra más bien grasa. Por esto es importante efectuar una rutina de cuidados que tenga en cuenta ambos aspectos: hidratar la zona seca y reducir la secreción sebácea en la zona grasa.

Piel grasa

Características:

  • Espinillas
  • Poros abiertos
  • Puntos negros
  • Brillosa

La causa de la producción de grasa son las glándulas sebáceas presentes en la piel, cuya acción es estimulada o inhibida por determinadas sustancias, entre las que se encuentran las hormonas. Unos receptores minúsculos situados en el exterior de la glándula reciben las señales de estas sustancias y las transmiten a las células interiores. Estos mensajes regulan la producción de las glándulas sebáceas. En una piel grasa, estos receptores trabajan de forma intensa. Transmiten incluso los estímulos hormonales más pequeños, con lo que la producción sebácea se incrementa más de lo necesario.

Por lo general la sensibilidad de estos receptores es hereditaria. La piel grasa suele ponerse de manifiesto antes de la pubertad, alrededor de los nueve años de edad, justo cuando se comienza a experimentar el cambio hormonal. La producción de grasa es especialmente intensa durante la pubertad, aunque puede disminuir en cierta medida a lo largo de la vida, de forma paralela a una menor síntesis hormonal.

La producción de grasa se observa en mayor proporción en la frente, la nariz, la barbilla, el pecho, los hombros y la espalda, dado que es allí donde se concentran la mayor parte de las glándulas sebáceas de la piel, en éstas áreas los poros tienden a obstruirse, con lo que pueden formarse granos y comedones.

Esta piel se caracteriza por una sobre producción de sebo y aceites lo que resulta en espinillas, poros abiertos, puntos negros y barros. La ventaja de esta piel es que se mantiene joven por más tiempo. Esta piel requiere cuidados especiales con limpiadores, lociones y cremas adaptadas a este tipo de piel y que impidan la acumulación de impurezas.

Piel normal

Características:

  • Presenta brillo moderado mate
  • Tacto suave y color uniforme
  • Está recubierta de un vello suave e imperceptible
  • Es fina y el poro se encuentra cerrado

Son pieles bien protegidas que soportan el jabón y no les afecta mucho los factores externos. El tratamiento cosmético en este caso sería una limpieza adecuada, cotidiana para retirar el exceso de la secreción sebácea, restos celulares y suciedad.

Cabe destacar, que la ciencia ha comprobado que existen muchas personas que pueden tener una combinación de varios tipos de piel.

Si no puedes identificar tu tipo de piel, es importante que acudas a un dermatólogo, que te asesore y te indique cuáles son los productos más apropiados para ti.